lunes, 7 de abril de 2014

La literatura infantil y el terror

No, no voy a hablar aquí de las obras de terror destinadas al público infantil, que ya han hecho correr ríos de tinta, sino de algo bien distinto: la literatura infantil como mecanismo dentro de la trama de una obra de terror.

Así dicho de sopetón puede sonar absurdo, pero es un elemento brutalmente bueno cuando se usa con inteligencia. La idea suele consistir en que la obra de un famoso autor de género infantil oculta en realidad tenebrosos secretos o mensajes ocultos. Vamos, algo así como descubrir que si lees al revés los poemas de Gloria Fuertes aparecen mensajes satánicos .

El contraste entre la literatura infantil, que por lo general evoca conceptos positivos como inocencia o bondad, y el elemento subyacente de terror me resulta fascinante y ya ha dado buenos resultados. El ejemplo más famoso seguramente sea El país de las risas (The Land of Laughs, 1980), la primera novela de Jonathan Carroll, publicada en castellano por Ultramar hace la tira de años y que, por algún misterio insondable, nunca ha sido reeditada en nuestro idioma.

En ella (ojo, spoiler), un biógrafo del fallecido Marshall France, mundialmente famoso autor de libros para niños, descubre que su admirado ídolo adquirió el poder de dar vida a lo que escribía, y ha dejado sellado hasta el último detalle del destino de su pueblo natal y sus habitantes. La cosa, os lo digo ya, no puede acabar bien, pero la novela es impresionantemente buena. Hay otras similares (como Zod Wallop) pero que yo sepa no se han traducido todavía.

Hallamos otra muestra más reciente en Mysterius el Increíble (Mysterius the Unfathomable, 2010) un cómic de Jeff Parker y Tom Fowler editado aquí por Norma. Allí se revela que el Dr. Gaust, otro autor de libros infantiles enormemente famoso y en teoría ya fallecido, ocultó ritmos cabalísticos dentro de las rimas sin sentido de sus cuentos, de modo que millones de niños y adultos, al repetirlas, le otorgan un enorme poder que le permite seguir viviendo en su propio mundo paralelo, donde gobierna como un tirano omnipotente.

En este caso la influencia de ese factor sobre la trama no cobra tanto peso como en El país de las risas, pero al ser un cómic cuenta con la ventaja del elemento visual: contemplar a todas esas "criaturas de fantasía", de formas imposibles (y que en el fondo siempre nos han dado un poco de miedo, como los payasos) convertidas en depredadores sanguinarios que no dejan de hablar en verso resulta enigmáticamente satisfactorio. Como una reivindicación de nuestros temores infantiles.

Me gustaría poder añadir un relato propio a esta tradición, es una idea que me atrae desde hace tiempo. La dificultad principal está en caminar por esa delgada línea que separa lo chocante de lo ridículo, abrazar el componente surrealista que ha de tener una narración de este tipo pero manteniendo siempre la lógica subyacente, sin caer en el recurso fácil de plasmar escenas absurdas sin motivo. Porque esa es la clave que hace que estas historias funcionen: que en el fondo todo lo que cuentan tiene perfecto sentido. Un sentido retorcido, siniestro y macabro, eso por descontado, pero sentido al fin y al cabo.

lunes, 17 de marzo de 2014

Mesa redonda sobre Lovecraft en La Mano Fest

El pasado día 15 de marzo, septuagésimo séptimo aniversario de la muerte de Howard Phillips Lovecraft, tuve el gran honor de participar en la mesa redonda dedicada a su figura e influencia que organizó en Alcobendas el Festival La Mano, dentro de las actividades de El Día de H.P. Lovecraft.

La jornada se desarrolló en el Centro de Arte de Alcobendas, unas instalaciones magníficas que me sorprendieron para bien, acostumbrado como estoy a presentaciones en locales estrechos con oxigenación deficiente (lo que quizá explique nuestras habituales idas de olla). La organización por parte de LaManoFest fue también estupenda, se les nota la experiencia en este tipo de eventos pese a la juventud de sus integrantes. Todo estaba ya listo, a la espera de que llegáramos con nuestro saber lovecraftiano.

El plantel de contertulios era de gran nivel: Óscar Mariscal (La Biblioteca del Laberinto), Javier Jiménez Barco (Barsoon), Andrés Peláez, Rubén Sánchez Trigos (Nocte) y Juan Antonio Serrano (ilustrador), y como moderador Manuel Arija, que distribuyó los turnos con destreza. El ambiente fue estupendo pero reconozco que tuve que forzar la máquina para estar a la altura (nadie bajaba de 80% en Conocimiento Lovecraftiano ).

Hablamos de las influencias que había tenido Lovecraft, su obra y su vida, falsos conceptos que se habían extendido sobre su personalidad (¡sí, nos metimos en el tema tabú: el racismo en HPL!) y finalmente sobre su influencia actual sobre la literatura, el cine y el ocio en general. Como suele ocurrir, esa fue la parte más breve pese a que inicialmente era la que daba nombre a la mesa redonda.

El enfoque fue más literario que otra cosa, aunque ahí estaba Juan Serrano para equilibrar un poco la balanza con apuntes sobre arte e ilustración, y las diferencias entre el estilo europeo y americano. Las diapositivas que preparó Misne unos días antes con portadas de libros y manuales de rol decoraron cíclicamente la pared que teníamos a la espalda, y sirvieron de apoyo a varias intervenciones.

Por cierto, podéis encontrar muchas más fotos sobre la conferencia en la página de Facebook de La Mano. En cambio, por desgracia no existe grabación de la charla ni en audio ni en vídeo, tendréis que fiaros de nuestra palabra sobre lo bien que estuvo (¡haber venido!).

Tras hora y media de animada charla (y eso que veníamos de conversar de esos mismos temas en el tren que nos llevó a Alcobendas), hubo que dar punto y final a la tertulia sin que quedara margen para el turno de preguntas, aunque varios asistentes se acercaron a nosotros y estuvimos charlando con ellos, tanto en la propia sala de conferencias como luego, degustando los horripilantes y deliciosos pasteles del concurso de postres terroríficos.

Por la tarde vinieron las demás charlas, las películas, los talleres, el resto de concursos... En definitiva, una magnífica jornada para los aficionados a HPL que, confiamos, se asiente en futuros años hasta convertirse en referencia del género. Muchas gracias a LaManoFest por su labor, su buen hacer y por invitarnos a unas cañas.

lunes, 3 de marzo de 2014

Esfuerzo de guerra, en Alambre de Letras

Primer logro de este año: el relato que escribí en enero para la convocatoria Alambre de Letras ha sido seleccionado para formar parte de esta antología centrada en la Primera Guerra Mundial, siempre bajo un enfoque fantástico según las diversas corrientes de la literatura de género. Una iniciativa muy original a la que no pude resistirme.

Mi relato, Esfuerzo de guerra, es para mí especial por varios motivos. El primero y quizá más prosaico, porque es la primera obra de steampunk que logro "colar", tras varios sonados fracasos que prefiero no comentar. Ya empezaba a pensar que tenía mal fario con este género que me resulta tan atractivo.

El segundo y principal motivo, porque la propia trama es poco habitual (tanto dentro de mi obra como para lo que suele leer en general). Todos los personajes principales son mujeres, operarias de una fábrica de armas en la Gran Guerra (las factorías fueron ocupadas masivamente con mano de obra femenina cuando los hombres marcharon a luchar al frente) que, además de la dureza y de las pésimas condiciones laborales bajo las que deben trabajar, descubren la existencia de un misterioso proyecto secreto que amenaza con cambiar la faz de la Tierra.

Como casi siempre, tenía esta idea rondando por la cabeza desde hacía tiempo, y al surgir esta oportunidad que nos ofrecía Neonauta Ediciones tuve claro que había llegado el momento de plasmarla en el papel. Sin duda había aspectos que me preocupaban. Por ejemplo, el hecho de que los elementos fantásticos se restrinjan a unos momentos muy determinados del relato, y en general domine un enfoque realista e histórico. Ítem más, que la trama se centre en la investigación y en las relaciones entre personajes, sin caer en la acción desenfrenada tan corriente en el steampunk y sus derivados. Ambos factores podría haberlo echado para atrás en otras convocatorias, pero por fortuna no en esta.

Y me alegro, porque me gusta la contraposición de la enorme y siniestra fábrica (y un no menos enorme y siniestro régimen militarista) frente unas pequeñas mujeres, con las que nadie cuenta pero que gracias a su valor van a tener en sus manos el destino de la mayor guerra conocida por la humanidad hasta ese momento. Me gusta, y creo que disfrutaréis leyéndolo. Y si no es así, seguro que alguno los otros relatos seleccionados lo consigue .

Las primeras informaciones apuntan a este verano como fecha de publicación de Alambre de Letras, os mantendré al tanto (si seguís pasandoos por este humilde blog, claro).