viernes, 12 de mayo de 2017

El sello de Ponapé

Acaba de salir publicada Adoradores de Cthulhu, una antología coordinada por Rubén Serrano y editada por Edge Entertainment, que como podéis imaginar gira alrededor de nuestro Primigenio favorito. Y al igual que sucedía en la anterior, Ritos de Dunwch, participo con un relato de mi cosecha. En esta ocasión es El sello de Ponapé, título que hace un pequeño juego de palabras con una antigua historia de August Derleth, El sello de R'lyeh.

La trama guarda mucha relación con las Carolinas Españolas, una de las colonias menos conocidas de nuestra historia: un grupito disperso de islas situadas en medio del Pacífico, al este de Filipinas, y cuya dominación fue en su mayor parte meramente nominal, con llegadas puntuales de barcos que se espaciaban décadas.

Una de estas islas es Ponapé, la actual Pohnpei, lugar de capital importancia dentro del Culto a Cthulhu y con una historia propia muy curiosa, con ruinas precoloniales como las de Nan Madol y donde hubo graves conflictos con algunas tribus nativas. Para documentarme, además de los recursos habituales, fueron de extrema ayuda varios hilos con recopilación de datos sobre este archipiélago que encontré en el Foro de Historia Militar el Gran Capitán y en el Foro de Historia Naval Todo Avante. Mi agradecimiento.

Pero la narración en sí se sitúa en la actualidad (aproximadamente) y en Madrid, donde alguien trata de recomponer ciertos sucesos acaecidos poco antes de la rápida descolonización de las Carolinas (las islas fueron vendidas a Alemania en 1899, tras la pérdida de las Filipinas) y qué relación guardan con unos misteriosos sellos postales que quizá nunca existieron. ¿Suena bien o no? Con menos que esto se han hecho películas, señores .

Confieso que una de las satisfacciones personales que me dio escribir esta historia fue poder recrear los recuerdos que conservo de cuando acompañaba de niño a mi padre a los puestos de filatelia de la Plaza Mayor, que es uno de los principales escenarios del relato. Son las pequeñas recompensas que da la literatura (porque dinero ya os digo que no). Al final, ¿qué sentido tiene escribir, si no pones un poco de ti en lo que haces?

Por cierto, no creo que casi nadie recuerde el artículo que dediqué hace tiempo al llamado aspecto de Innsmouth, y cómo lo relacionaba en ese momento con la imagen de la modelo Jennifer Sullins. Pues bien, entonces estaba refiriéndome a este relato y a una de sus protagonistas. Y ya doy muchas pistas…

Así que ahí lo dejo. Espero que os guste El sello de Ponapé (y el resto de la antología, ya puestos), y que en el futuro podamos volver a encontrarnos en alguna otra historia.

Adoradores de Cthulhu, varios autores.
Edge Entertainment, 2017. 245 págs, 9€.

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