martes, 3 de junio de 2025

Adiós, Saco de Huesos

Por circunstancias de la vida, me ha sido hasta ahora imposible comentar algo que ocurrió oficialmente a comienzos del año pasado, pero que se veía venir desde hacía un tiempo: el cierre de la editorial Saco de Huesos.

Aunque se trataba de una editorial pequeña, habíamos hablado mucho de ella en este blog por sus colecciones de antologías de terror, especialmente "Calabazas en el Trastero", en cuyos números fui publicado unas cuantas veces (y, de hecho, un par de relatos que me habían seleccionado se quedaron con las ganas de llegar a ver la imprenta). Su responsable, Juan Ángel Laguna Edroso, guio la editorial casi en solitario durante muchos años hasta que, imagino, las realidades de la vida acabaron por imponerse y el sueño llegó a su fin. No por comprensible es menos triste, y dudo que alguien sea capaz de tomar el relevo.

Estuve involucrado también en varias selecciones de estas antologías, y os puedo asegurar que es la única editorial realmente limpia que he conocido. Podías no estar de acuerdo con el criterio de los seleccionadores (como me ocurría a menudo), pero era un proceso honesto, sin enchufes. Supongo que ese fue uno de los motivos por los que no llegó a hacerse conocida para el gran público (ya sabemos aquí cómo se corta el bacalao). Cada año, cuando Edroso nos enviaba el resumen de ventas de cada publicación, se veía que era una labor hecha por amor porque, desde luego, no por dinero.

Personalmente, voy a echarla de menos (ya llevo un tiempo haciéndolo, de hecho). Habría preferido que se nos enviara algún correo a los autores informándonos de la situación, y no habernos tenido que enterar por su web (que encima ya ha desaparecido), pero no soy quién para pedir a los demás que sean sociables. Si encontráis por ahí alguno de los libros de esta editorial, dadle una oportunidad que seguramente merezca la pena.

martes, 31 de diciembre de 2024

Lecturas 2024

Este año sólo he podido terminar nueve libros. Lo sé, voy a menos ☹️. No sé qué ha pasado; la vida, supongo. También ocurre que algunos tomos se me han atascado, y cuando eso pasa me puedo tirar meses leyendo sólo unas pocas páginas cada vez, sin decidirme a dejarlo.

Al menos, mantengo la variedad (quien no se consuela es porque no quiere). Sólo hay dos novelas contemporáneas en la lista (ambas lovecraftianas, y no casualmente, porque me gusta mantenerme al día del género), y con el resto cubro desde el siglo XIX a los años 90. Por lo visto la mayoría de lectores no se atreven con libros que tengan unos cuantos años a la espalda (o, mejor dicho, "a la contracubierta" 😁), pero a mí suelen ser los que más me gustan.

Los domingos de un burgués en París
Guy de Maupassant (1880)
Eneida Editorial, 2019. 128 págs.

Un bonito regalo navideño de una persona muy especial. Por desgracia, aunque la edición es muy cuidada y la prosa de Maupassant siempre una maravilla (adoro sus relatos cortos), el texto no deja de consistir en unos cuantos capítulos sueltos que no acaban de centrarse en el personaje que le da título y acaban narrando anécdotas inconexas, unidas un poco porque sí. Una obra menor de este gran escritor.

Crónica de una muerte anunciada [🎥]
Gabriel García Márquez (1981)
El Mundo, 2001. 95 págs.

Una auténtica obra maestra que no sé cómo no había leído hasta ahora (también es verdad que tengo una profunda laguna en cuanto a literatura hispanoamericana).

Esta novela corta es intensa, profunda y posee un estilo muy peculiar. En cierto modo, es como una novela negra al revés: todos los personajes son bastante buenas personas y, en el fondo, el crimen sucede casi sin querer. Pero tiene muchas capas de interpretación y una prosa magistral. Rara vez tan pocas palabras dieron para tanto.

La noche púrpura
Ander Pérez (2024)
Uzanza Editorial, 2024. 234 págs.

Una novela lovecraftiana leída dentro del Club de lectura de los Mitos. Un libro raro, quizá por la falta de experiencia del autor. La primera parte es demasiado apresurada y muy tópica, pero en la segunda plantea un entorno más tranquilo y e interesante, un misterio clásico en una mansión extraña, que lamentablemente no acaba de culminarse de forma satisfactoria precisamente porque se termina el libro. Ojalá se hubiera centrado en esa idea, prescindiendo de la más tópica, porque habría dado un resultado mucho más redondo.

El maestro y Margarita [🎥]
Mijaíl Bulgákov (1967)
Alianza Editorial, 2000. 484 págs.

Un clásico de la literatura rusa moderna (entendiendo como moderna el siglo XX), una especie de realismo mágico al estilo eslavo, donde se critica los absurdos de la época soviética trayendo a Moscú nada menos que al diablo y su troupe, junto a una gran dosis de religiosidad reprimida.

Admito que me ha dejado confundido, lo estaba disfrutando mucho pero acaba repitiéndose y hay giros que me impulsan a replantearme las intenciones del autor (claro que eso es positivo, ¿no?). Por ejemplo, la figura del maestro, trasunto del autor, es totalmente irrelevante, casi debería llamarse «El diablo y Margarita» (esta última, otro personaje que tiene muchas interpretaciones…). Aún así recomiendo su lectura, acompañada de posterior reflexión.

A propósito de Lovecraft [🐙]
Álvaro Aparicio (2023)
El Transbordador, 2023. 223 págs.

Buena prosa, cosa rara en los tiempos que corren (y en especial en la literatura de género, aunque nos duela), pero a veces las historias de esta antología acompañan y otras hay una especie de conflicto entre trama y palabras, es como si se anularan mutuamente. A ver, ojalá todas las antologías de relatos lovecraftianos fueran así; suelen resultar un desastre y en cambio aquí hay segmentos muy interesantes, como por ejemplo esa transición del Buenos Aires del corralito al reino de Azathoth, por mencionar una sola. Sustituyendo unos pocos relatos por otros más cuidados, habría quedado una antología excepcional.

La joven vampira
J.H. Rosny Ainé (1911)
Aristas Martínez, 2023. 106 págs.

Curiosa pero aburridilla novela corta de principios del siglo XX, que conjuga el mito del vampirismo con algunos toques de ciencia ficción primeriza. El resultado, como solía ocurrir con la literatura de género hasta mediados del siglo XX, es tan ingenuo que casi enternece, y reduce su interés a meramente histórico. Había más chicha en Carmilla cuarenta años antes, aunque fuera de forma disimulada.

La sonámbula
R.L. Stine (1990)
Ediciones B, 1997. 155 págs.

Pues no había leído nada de Stine, que en su momento fue un famoso autor de «novelas de terror para adolescentes» y tuvo mucho (pero mucho) éxito con su saga «Pesadillas» (Goosebumps en inglés). Esta novela es de otra serie anterior, «La calle del terror», pero igualmente las escribía como churros (llegó a ir a libro cada dos semanas, imaginaos la calidad).

Y lo curioso es que no está tan mal como me temía, aunque es verdad que el argumento no tiene el menor sentido. Por ejemplo, la protagonista es sonámbula y casi se ahoga en un lago; ¿creéis que su madre se plantea siquiera cerrar la puerta de casa con llave por la noche para que la chica no se escape dormida? Pues no. Cosas así, unas cuantas, y un final de esos de telefilme que no se cree nadie. Pero se deja leer y está entretenida, qué más podían pedir los chavales medio analfabetos de los años 90…

El infierno de las chicas
Kyusaku Yumeno (1936)
Satori, 2021. 231 págs.

Muy poco he leido de literatura japonesa, me parece que este es mi segundo libro después de Naomi, de Junichirō Tanizaki, e igualmente se trata de una obra de entreguerras, en este caso algo posterior aunque guarda ciertas similitudes con aquella, seguramente por la época y la cultura.

Contiene tres relatos largos con personajes femeninos como protagonistas. Es interesante la ventana a su época que nos ofrece, pero se nota mucho la diferencia cultural e histórica. No sé si estoy solo en esto, pero con las obras japonesas me ocurre a menudo que me resultan muy melodramáticas e inluso un poco infantiles, si se me permite.

Un diamante al rojo vivo 🎥
Donald Westlake (1970)
Júcar, 1988. 183 págs.

Se trata de una novela interesante y entretenida, que no es poco, pero no sé muy bien qué tiene de género negro. Es más bien de delicuentes chapuzas y bienintencionados, en un mundo de personajes muy ingenuos, lo que viene a ser lo opuesto del noir. Existe una película del '72 con Robert Redford que no he tenido el placer de ver, pero tampoco me va la vida en ello.

domingo, 31 de diciembre de 2023

Lecturas 2023

Este año ha sido otro desastre literario y a duras penas he logrado acabarme diez libros. Y no será por falta de ganas, pero entre que voy menos en transporte público y otras complicaciones en casa, no he tenido mucho margen (y, seamos sinceros, hoy día el móvil es un serio competidor por el tiempo de lectura). Con todo, no está mal la lista de volúmenes, aunque unos cuantos han sido decepcionantes. Y eso siempre ralentiza la lectura, redundando en el efecto acumulado.

Lo que nadie me puede negar es la variedad: hay teatro, poesía, novelas cortas, clásicos, obras posmodernas...

Tidepool [🇬🇧 💻]
Nicole Willson (2020)
The Parliament House, 2021. 292 págs.

Leí este libro dentro del Club de Lectura de los Mitos que organizamos de vez en cuando en Leyenda.net y debo decir que, aunque comienza con cierta gracia, ha sido muy decepcionante.

No es que haya nada terrible, pero tampoco nada maravilloso, va avanzando sin acabar de «romper» en ningún momento, y los personajes no llegan a mostrar todo su potencial. Aunque sí tiene algún toque «lovecraftiano», y la ambientación es interesante, no creo que en conjunto merezca la pena.

Luces de Bohemia [🎭 🎥]
Ramón María del Valle-Inclán (1920)
Letra Minúscula, 2022. 161 págs.

Me daba cosa no haber leído nada de Valle-Inclán, así que por fin me he puesto con Luces de Bohemia, que es su obra más conocida.

Me ha costado entrar en el texto, seguramente porque yo esperaba una historia al uso (o incluso una obra teatral tradicional), y obviamente no es tal, sino una crítica al mundo cultural y social (y político, por supuesto) de su época, con una estructura confusa, pero he acabado disfrutándolo.

Las moras agraces [📜]
Carmen Jodra Davó (1999)
La Bella Varsovia, 2020. 85 págs.

No suelo leer poesía, pero me acerqué a Las moras agraces empujado por la fama de este poemario y la temprana muerte de su autora.

Me faltan tablas para juzgar, pero mi impresión es desigual. Hay poemas magníficos y otros que me parecen meros ejercicios de estilo (con calidad, eso sí). Creo que tendré que releerlo dentro de un tiempo para hacerme una idea cabal del conjunto.

Una habitación con vistas [🎥]
Edward Morgan Forster (1908)
Alianza, 2005. 294 págs.

Pues esta novela ha resultado bastante decepcionante, y eso que tiene mucha fama. Se ambienta en Florencia (donde está la famosa habitación) y luego en Inglaterra, de donde son los protagonistas, y como está muy bien escrita, ha sido fácil de leer, pero toda la parte del romance y de la supuesta emancipación de la protagonista se me ha hecho cuesta arriba.

Todos los personajes, y especialmente los miembros del «triángulo amoroso», parecen unos pánfilos incapaces de valerse por sí mismos en la vida. Y claro, con esos mimbres cualquier conversación profunda parece palabrería de adolescente. Sobre temática similar, es mucho mejor La edad de la inocencia.

Lulú (El espíritu de la Tierra) [🎥 🎭]
Frank Wedekind (1895)
Losada, 2014. 168 págs.

Ya había leído a Wedekind en su polémica Mine-Haha, y me atreví con esta obra de teatro que se supone base de la famosa película de mi admirada Louise Brooks, La caja de Pandora. Mi sorpresa ha sido descubrir que sólo contiene la primera parte, porque falta otra obra teatral de 1905 llamada igual que el film ¯\_(ツ)_/¯

En cuanto al texto, Wedekind vuelve a usar simbolismos y referencias sexuales omnipresentes pero nunca explicitadas. Se supone que Lulú, la protagonista, es fundamentalmente mala y usa su belleza para manipular a los hombres, de un modo que me recuerda a La Mandrágora (Alraune, 1911), pero realmente parece que ellos son bobos, porque no es que la chica sea muy sutil o retorcida. Intentaré conseguir la segunda parte para acabar de formarme una opinión.

La chica que lo enseñaba todo
Martí Sarroca (1987)
Júcar, 1987. 175 págs.

Está escrito bajo pseudónimo por Andreu Martín, autor que fue luego conocido sobre todo por la serie del detective Flanagan, dirigida a un público juvenil y que se publicó con posterioridad a esta novela.

No sé si será representativa de la calidad de Martín, pero me ha resultado decepcionante. Los personajes carecen de registro propio y no tienen reacciones sensatas acorde a la situación, la trama es inexistente y te pone unos infodumpings de enciclopedia cuando no viene a cuento. Ni siquiera la chica del título (claramente pensado para atraer el morbo) tiene mayor importancia en la historia, aunque el giro final pretenda arreglarlo todo.

Tela de sevoya
Myriam Moscona (2012)
Acantilado, 2014. 275 págs.

Este libro es difícil de juzgar. Trata sobre el idoma ladino o judeoespañol (de ahí el título, «piel de cebolla»), y sobre el devenir de los judíos en la diáspora y de la propia familia de la autora, lo que en principio suena bien, y desde luego la prosa es de gran calidad.

El problema estriba en que no es una novela, y tampoco un ensayo, sino una serie de reflexiones inconexas, recuerdos, algunos sueños, historias familiares... De por sí interesantes, pero que no forman un conjunto coherente y acaban por aburrir un poco precisamente por esa falta de conexión narrativa.

Las tumbas de Saint-Denis y otros relatos
Alejandro Dumas (1839-1849)
El País, 2007. 79 págs.

Necesitaba un tomo pequeño que me cupiera en la mochila, y esto apareció por mi mesa como por sorpresa.

Aunque no podemos poner en duda la calidad de Dumas padre, estos tres cuentos son bastante malos. No sólo anticuados en su planteamiento, lo cual es plenamente disculpable, sino como historias propiamente dichas. Están llenos de desconexiones argumentales, reacciones forzadísimas, etc. Vaya, un desastre.

Echidna 🐙
Beatriz Alcaná (2022)
Ayuntamiento de Nava, 2023. 68 págs.

¡Otro tomo delgado que se cuela en la lista de lecturas! Es porque se incluyó en el Club de Lectura de los Mitos, de la web Leyenda.net, lo mismo que Tidepool a principios de año.

Esta novela corta usa la narración epistolar y tiene un estilo decimonónico que a mí, personalmente, me gusta. Pero le falta contenido, no logra que uno conecte con los personajes (tanto por su brevedad como por el distanciamiento de este estilo de prosa) y claro, cuando llegan los sucesos culminantes no tienen la fuerza que debería. Poner a todos los personajes apellidos de escritores conocidos no ayuda precisamente a darle realismo.

Esposa hechicera
Fritz Leiber (1943)
Martínez Roca, 1989. 190 págs.

Qué ganas tenía de echarle la zarpa a este libro, que en castellano sólo se publicó en 1989 (me parece increíble, estando considerado un clásico del terror sobrenatural de su época, y de un autor bastante conocido, creador por ejemplo de la saga de Fafhrd y el Ratonero Gris).

Se le notan los años, y la premisa ya no funcionaría en la sociedad actual, pero sigue siendo una excelente lectura. Mi única queja es que tire por el suspense y no por el terror en sí mismo, porque con un par de cambios habría quedado tremendo.